El Gobierno nacional dio un paso clave en el proceso de privatización del sistema energético al preadjudicar el paquete accionario de cuatro centrales hidroeléctricas estratégicas del Comahue, por un monto superior a los 700 millones de dólares, en el marco del plan de desinversión de activos estatales impulsado por el Ministerio de Economía.

La decisión quedó formalizada a través de la Resolución 2059/2025, mediante la cual el ministro Luis Caputo aprobó lo actuado en la segunda etapa del concurso público para la venta del 100% del capital accionario de las sociedades que operan los complejos Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila, actualmente bajo la órbita de ENARSA y Nucleoeléctrica Argentina (NASA).

Según se pudo saber, la central Piedra del Águila fue preadjudicada a Central Puerto S.A., que presentó una oferta de USD 245 millones. En tanto, el complejo El Chocón quedó en manos de un consorcio encabezado por BML Inversora S.A.U. y MSU Energy, con una propuesta de USD 235.671.294.

Por su parte, el grupo integrado por Edison Inversiones S.A.U. y el Consorcio de Empresas Mendocinas para Potrerillos resultó preadjudicatario de las centrales Alicurá y Cerros Colorados, con ofertas de USD 162.040.002 y USD 64.174.002, respectivamente. En este último caso, el proceso incluyó pedidos de mejora de precio antes de la definición final.

La resolución oficial también rechazó las ofertas del grupo conformado por Hidroeléctrica Futaleufú, Genneia y Aluar para tres de los renglones. La Comisión Evaluadora consideró que las propuestas, de apenas un dólar, constituían un “precio vil o no serio, de manera palmaria y manifiesta”, motivo por el cual fueron desestimadas.

El Ministerio de Economía fijó para el próximo 22 de diciembre el acto de firma de los contratos de concesión y de transferencia con las empresas preadjudicatarias, que se realizará en la ciudad de Cipolletti, provincia de Río Negro. Los contratos comenzarán a regir una vez que se publique la adjudicación definitiva en el Boletín Oficial, completando así una de las privatizaciones más relevantes del sector energético en los últimos años.