El plan incluye además una reducción de las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para empresas: del 35% al 31,5% y del 30% al 27%, junto con un incremento del mínimo no imponible y deducciones para trabajadores y autónomos.
En materia de IVA, se establece la exención para la energía eléctrica utilizada en sistemas de riego agroindustrial y la obligación de ajustar por inflación los saldos a favor de los contribuyentes. También se deroga el impuesto cedular sobre renta financiera y transferencias de inmuebles.
Para los consumidores, la reforma elimina impuestos internos sobre productos electrónicos, automotores, motos, aeronaves, embarcaciones, telefonía celular, seguros, servicios audiovisuales y entradas a espectáculos, entre otros.
Según estimaciones oficiales, el costo fiscal de estas medidas rondaría el 3,5% del PBI, aunque el Gobierno confía en que el mayor dinamismo económico compensará la pérdida de recaudación.
Con información de: Ámbito



