Morales advirtió que el artículo 29 condiciona las partidas sociales a los fondos que envíe Nación, lo que deja en riesgo programas destinados a sectores empobrecidos, mujeres y barrios populares. “Hay programas que directamente no figuran, como el año pasado, y fueron eliminados”, expresó.
La legisladora puso el foco en la falta de perspectiva de género en el presupuesto. Mencionó que el programa para la mujer indígena apenas cuenta con 3 millones de pesos y que el Consejo de la Mujer, aunque pasó de 1.500 a 1.700 millones, destina solo el 1,76% a programas específicos de prevención contra la violencia de género, con recortes en los montos: de 13 a 8 millones y de 17 a 14 millones en dos iniciativas claves. Además, denunció el cierre del programa del Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA), que trabajaba en la prevención del embarazo adolescente.
En materia de salud sexual y reproductiva, señaló que apenas se asignan 67 millones para VIH y unos 30 millones para prevención en general, cifras que consideró insuficientes.
Morales también criticó la política ambiental del gobierno provincial. Indicó que el plan de manejo de fuego recibe $300 millones de pesos, equivalentes a 25 millones por mes, y que la protección de bosques nativos apenas cuenta con 6,6 millones. “Después se queman las yungas y dicen que hacen todo lo posible, pero es pura propaganda”, afirmó.
La diputada concluyó que el presupuesto “ataca a los sectores feminizados, a los trabajadores y a las mayorías populares”, y ratificó el rechazo de su bloque del PTS-Frente de Izquierda.



