Remy recordó que cerca de 87.000 empleados públicos enfrentan sueldos insuficientes y que el gobierno provincial acumula más de 500.000 millones de pesos de superávit que podrían destinarse a mejorar los ingresos. “El ministro reconoció que los salarios son bajos, pero no ofreció ninguna alternativa para salir de esa situación”, afirmó.
El legislador cuestionó además el artículo 36 del presupuesto, que habilita la toma de deuda por $250 millones de dólares para programas de vivienda bajo el sistema UBI. “Endeudar a más de 800.000 jujeños para que accedan muy pocos es un esquema perverso. Los salarios corren muy por detrás de los costos dolarizados”, señaló.
También criticó la falta de transparencia en las transferencias a empresas provinciales y la ausencia de la Auditoría General en el debate. “Para habilitarles plata del presupuesto sí, para rendir cuentas no”, dijo, al tiempo que reclamó impuestos a la minería y a los ingenios que estuvieron años sin pagar.
Remy repudió además la persecución a 44 trabajadores del hospital Garrahan por reclamar mejoras salariales y advirtió que el presupuesto provincial sigue atado a la pauta nacional de ajuste. “Ratificar que no se puede acompañar este presupuesto. Es en las calles, con los trabajadores y el pueblo, donde se deben pelear los recursos que tiene la provincia”, concluyó.



