El subsecretario de Derechos Humanos, Alberto Baños, presentó este jueves su renuncia luego de casi dos años al frente del área, según confirmaron fuentes oficiales. Baños respondía directamente al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, con quien mantiene una estrecha relación personal y política.
Ex juez penal, Baños había asumido la Secretaría de Derechos Humanos desde el inicio del gobierno de Javier Milei, aunque en mayo de este año el Presidente decidió degradar el organismo al rango de Subsecretaría, un movimiento que redujo su estructura y peso institucional.
La salida del funcionario ocurre en un contexto de reacomodamientos internos dentro del Ministerio de Justicia, luego de que Cúneo Libarona anunciara -y luego relativizara- su intención de dejar el Gabinete tras la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires.
En noviembre, Baños había quedado en el centro del debate público tras exponer ante el Comité contra la Tortura de la ONU, donde habló de un “negocio” alrededor de los derechos humanos y de una “memoria sesgada” respecto de los desaparecidos de la última dictadura.
“La política de memoria en los términos de la gestión actual se está cumpliendo con una memoria amplia, no como pretenden algunos ideólogos del pasado”, afirmó entonces.
“Hay organismos que están advirtiendo que los negocios del pasado se acabaron. Lamentablemente, más allá de que a muchos no les guste, se hizo un negocio de la defensa de los derechos humanos y nosotros no lo vamos a tolerar.”
Las expresiones generaron una fuerte reacción de organismos y referentes de derechos humanos, que cuestionaron el posicionamiento del Gobierno en la materia.



