La iniciativa surge tras semanas de conversaciones reservadas entre los mandatarios, quienes buscan consolidar un espacio propio que represente los intereses de sus provincias frente al gobierno de Javier Milei. El proyecto apunta a diferenciarse del peronismo de Unión por la Patria, que atravesaría una crisis de liderazgo marcada por la detención de Cristina Fernández de Kirchner y los cuestionamientos internos a la conducción parlamentaria.
De concretarse, el nuevo bloque sumaría alrededor de 14 diputados, lo que dejaría a Unión por la Patria con 92 legisladores, apenas uno menos que La Libertad Avanza. Este movimiento acercaría al oficialismo a convertirse en la primera minoría en la Cámara Baja, un objetivo simbólico que persigue el presidente del cuerpo, Martín Menem, y que tendría un fuerte impacto en la dinámica legislativa de fin de año.
Los gobernadores ya mantienen vínculos con el ministro del Interior, Diego Santilli, y con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quienes actúan como interlocutores del Ejecutivo en la negociación por el Presupuesto y el paquete de reformas que Milei planea impulsar en sesiones extraordinarias. La reunión de este jueves se enmarca en ese contexto y podría definir apoyos clave para la administración nacional.
El encuentro también refleja la fragmentación del peronismo y la emergencia de nuevos espacios provinciales que buscan mayor autonomía en la toma de decisiones. La posibilidad de un bloque federal abre un escenario de alianzas cruzadas, donde las provincias del interior reclaman protagonismo y capacidad de negociación frente a las políticas nacionales.
Con información de: Infobae



