En el marco de las tensas negociaciones salariales que el Gobierno mantiene con gremios y sindicatos provinciales, el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM) se sumó al rechazo del bono de fin de año y salió nuevamente a las calles. Este miércoles, trabajadores municipales se concentraron frente a Casa de Gobierno para exigir una mejora en la propuesta oficial y solicitar una audiencia directa con el gobernador.

Sebastián López, secretario general de SEOM, explicó que la medida busca visibilizar el malestar del sector ante el ofrecimiento de un bono de $300.000 en dos cuotas, cifra que consideran insuficiente frente al pedido inicial del sindicato. “Solicitamos algo similar a lo que está otorgando Santiago del Estero. Vivimos en una provincia con superávit, con cannabis, litio, energía solar y megaproyectos. Lo mínimo sería que se refleje en el bolsillo de los trabajadores”, expresó.

Desde el sindicato afirman que el bono debería ser el doble o el triple, y pagado en una sola cuota. Además, cuestionaron que, sobre el aumento salarial del 2% previamente anunciado, el Gobierno agregó apenas un 0,5% adicional, lo que representa un incremento total de 2,5% para este mes.

López también advirtió sobre la crítica situación laboral en el interior provincial: “Hay 7 mil trabajadores municipales precarizados que esperan el pase a planta permanente, pero el 10 de diciembre se oficializarían despidos en las comisiones municipales”. A esto se suman 17 mil empleados en planta permanente que aguardan por el blanqueo, la recategorización y el restablecimiento de la caja compensadora y el 82% móvil.

Ante este panorama, SEOM confirmó que el gremio inició un plan de lucha que continuará los días que sean necesarios, y remarcó la importancia de una instancia de diálogo directo: “Hemos solicitado que el gobernador reciba a los sindicatos, para que escuche de primera mano las necesidades de los empleados”, señaló López.

La medida de fuerza del SEOM se suma al rechazo de otros gremios provinciales, en medio de una negociación que sigue abierta y con un fuerte clima de tensión entre las bases y la dirigencia gubernamental.