Bullrich reconoció que la relación entre el Gobierno y Villarruel "ha sido distante", pero señaló que su objetivo es lograr que la titular del Senado colabore con la agenda legislativa en lugar de obstaculizarla. Expresó que “ahora me toca un rol institucional y lograr que el Senado funcione apoyando las ideas que representamos, las mismas por las que Villarruel ocupa ese lugar. Nuestro pedido será que nos ayude y no nos boicotee”.

En la reunión con los senadores oficialistas, Bullrich destacó la importancia de fortalecer el diálogo con todos los espacios políticos y adelantó que el proyecto de la reforma laboral impulsado por la Casa Rosada podría ingresar por la Cámara alta. También ratificó que insistirá con la iniciativa de “Ficha Limpia”, que busca impedir que personas condenadas por corrupción puedan postularse a cargos electivos.

La futura jefa del bloque oficialista subrayó que el trabajo legislativo se enfocará en reformas estructurales y en consolidar consensos con la oposición, incluido el kirchnerismo, con quienes ya ha iniciado conversaciones. La reunión con Villarruel será clave para definir el rol de la vicepresidenta en la dinámica parlamentaria y en la relación con el oficialismo.

Con información de: Parlamentario