El Gobierno nacional intensifica su estrategia de acercamiento con los mandatarios provinciales. Este lunes, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el futuro ministro del Interior, Diego Santilli, recibieron en la Casa Rosada a los gobernadores de San Juan, Marcelo Orrego, y de Córdoba, Martín Llaryora, con el objetivo de sumar respaldo político para las reformas estructurales y el Presupuesto 2026.
Si bien la coparticipación no formó parte central de la agenda, desde el Ejecutivo aseguran que están dispuestos a abrir ese debate “en el marco de un diálogo responsable y federal”. La reunión marca el inicio de una etapa de reconstrucción del vínculo político entre la Nación y las provincias, luego de meses de tensiones por la distribución de fondos.
El sanjuanino Orrego, uno de los aliados más firmes del oficialismo, destacó que el encuentro fue “muy ameno” y valoró el intercambio sobre temas como la reforma laboral, fiscal e impositiva, y una posible actualización de la ley de glaciares para promover la minería responsable. “Cada vez estoy más convencido de que el mejor aliado de un Presidente son los gobernadores”, afirmó tras la reunión.
Más cauto, el cordobés Martín Llaryora también calificó la charla como “cordial y productiva”, pero condicionó su apoyo a que el Gobierno “escuche las observaciones” de las provincias. “El Presupuesto debe tener modificaciones para poder ser aprobado”, sostuvo, y pidió que la reforma laboral avance “sin destruir todo el régimen actual”.
En paralelo, Santilli prepara una gira federal para fortalecer el diálogo político. El flamante funcionario, que jurará este martes ante el presidente Javier Milei, visitará esta semana Entre Ríos para reunirse con Rogelio Frigerio, y luego viajará a Salta, Mendoza, Chaco y San Luis, además de mantener contactos con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Fuentes cercanas al nuevo ministro explicaron que también buscará coordinar con el titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, una agenda conjunta sobre coparticipación y financiamiento provincial, un tema que había quedado pendiente desde la gestión de Lisandro Catalán.
Con un tono más conciliador, el Gobierno apuesta a construir una base de gobernabilidad en el Congreso y en las provincias. La Casa Rosada sabe que, para avanzar con su paquete de reformas y lograr la aprobación del Presupuesto 2026, necesita algo más que voluntad: necesita a los gobernadores.



