El alza se explica principalmente por incrementos en alcohol y tabaco, además de subas en vivienda y alimentos. En la Ciudad de Buenos Aires, el IPC porteño se ubicó en 2,2%, en línea con el mes anterior, mientras que en el Gran Buenos Aires algunas mediciones privadas registraron un 2%.

De confirmarse los pronósticos, la inflación volvería a niveles de febrero y pondría en duda la expectativa oficial de que el fenómeno quedará atrás hacia mediados de 2026. Los analistas prevén que noviembre y diciembre mantendrán registros por encima del 2%, con un acumulado anual cercano al 30%.

Con información: Infobae