El Gobierno nacional se quedó con la primera victoria en la pelea por el Presupuesto 2026. Con el voto doble del presidente de la Comisión de Presupuesto, Bertie Benegas Lynch, La Libertad Avanza obtuvo el dictamen de mayoría, lo que le permite encarar la negociación con un escenario mucho más favorable tras el recambio legislativo del 10 de diciembre.
El peronismo y los bloques dialoguistas reconocieron que no impulsarán una sesión antes del cambio de Cámara. “El escenario no es favorable”, admitió un referente de Unión por la Patria, dando por cerrado el intento opositor de forzar el debate del proyecto antes del fin del actual período parlamentario.
La decisión de postergar la discusión responde a un reacomodamiento político tras la victoria electoral de La Libertad Avanza, que consolidó su peso en el Congreso y en las provincias. “Vamos a tener que esperar porque quedó claro que gobernadores como Salta, Misiones y San Juan no tienen intenciones de ir contra el Gobierno”, explicó un diputado peronista.
Los libertarios lograron ayer sumar apoyos clave: los representantes de Innovación Federal —que agrupa a mandatarios de Salta, Misiones y Río Negro— firmaron en disidencia el texto del oficialismo, al igual que el PRO y la UCR. Esa combinación de respaldos permitió empatar en cantidad de firmas el despacho del peronismo y desempatar a favor del Gobierno con el voto de Benegas Lynch.
“Vamos rumbo a un Congreso donde el oficialismo va a tener la pelota”, reconoció con resignación un legislador de Unión por la Patria, aunque destacó que el bloque mantuvo la unidad interna, incluso entre los diputados de Catamarca, La Pampa y Santiago del Estero, sobre quienes existían dudas por su relación con el Ejecutivo.
Dentro del espacio opositor también hubo lecturas cruzadas sobre el futuro inmediato. Un diputado dialoguista sostuvo que haber forzado al Gobierno a emitir dictamen “pone un piso para la próxima negociación”, aunque admitió que no existen condiciones para sesionar la próxima semana. “Ahora queda una semana para que los gobernadores llamen y presionen al Gobierno con la amenaza de sesionar. Si no lo hacen, es un problema de ellos”, dijo, con escasas expectativas de que haya avances.
En tanto, desde los bloques provinciales destacaron que la reunión del jueves pasado en Casa Rosada, en la que participaron representantes de 20 provincias, no fue tan fructífera como se difundió oficialmente. “No hubo respuestas concretas a los reclamos de fondos, obras ni endeudamiento. Hay que ver si Milei realmente cambió en algo o es lo mismo de siempre”, concluyó una fuente con conocimiento de los encuentros.
Con este resultado, el Gobierno logró su objetivo político inmediato: evitar un debate adverso antes del recambio legislativo y llegar a diciembre con una correlación de fuerzas más favorable, que le permitirá negociar el Presupuesto 2026 desde una posición fortalecida en el Congreso.



