La carta surge luego de que Kicillof y otros tres gobernadores peronistas -Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego)- fueran excluidos de la reciente cumbre de mandatarios provinciales en Casa Rosada. Según el gobernador bonaerense, esta exclusión representa un gesto antidemocrático y contrario al espíritu federal, dado que esas provincias representan a más del 40% de la población argentina.
En sus redes sociales, Kicillof pidió a Milei que observe "la realidad de los efectos de su política en la mayoría de la población" y subrayó la necesidad de dialogar “no con los mercados, sino con la gente”. Asimismo, se ofreció a reunirse para coordinar políticas públicas que atiendan las demandas de los argentinos.
El mandatario bonaerense criticó el modelo económico de Milei, señalando que su política basada en mantener un dólar bajo y prolongar la recesión ha fracasado. Según Kicillof, el ajuste fiscal, presentado como “superávit”, se construye en gran medida sobre la quita de fondos a las provincias, afectando sectores clave como seguridad, transporte e infraestructura. Además, destacó que las familias están endeudadas, los comercios vacíos y la industria paralizada, mientras municipios y provincias sostienen con esfuerzo lo que el Estado nacional descuida.
Kicillof también relativizó el triunfo electoral libertario y destacó que la mayoría de la población no lo acompaña, citando tanto a quienes no votaron por Milei como a los millones que no participaron de los comicios. Además, advirtió que las reformas laboral y fiscal prometidas por el Gobierno no contemplan soluciones para una economía paralizada ni para un pueblo que atraviesa dificultades profundas.
A pesar de las críticas, el gobernador bonaerense mostró apertura al diálogo, dejando en claro que el peronismo no apoyará reformas que quiten derechos, destruyan la producción o ahoguen aún más a la sociedad. La carta refleja así un equilibrio entre crítica y disposición a coordinar políticas, en un contexto de creciente tensión política y económica.



