El peronismo bonaerense atraviesa horas de tensión interna tras la derrota por menos de un punto frente a La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones legislativas del domingo. Las miradas cruzadas entre el kicillofismo y el kirchnerismo evidencian las diferencias estratégicas que dividen al oficialismo.

Desde el entorno del gobernador Axel Kicillof, que semanas atrás había logrado un amplio triunfo provincial con su espacio Fuerza Patria, apuntaron a la estrategia nacional del peronismo.

“Si no podemos entender qué le pasa al votante de Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Entre Ríos no vamos a ganar nunca más. Pasó en 2015 y 2023”, señalaron fuentes cercanas al mandatario provincial, que remarcaron el contraste entre el resultado local del 7 de septiembre y la derrota nacional.

El kicillofismo considera que la conducción nacional del espacio “repitió errores del pasado” y que “la estrategia falló”. “Creemos que yendo a ofrecer lo mismo vamos a cambiar algo. Perdimos en todos lados”, reprocharon desde La Plata, en un claro mensaje hacia el kirchnerismo.

Del otro lado, el kirchnerismo duro respondió atribuyendo parte de la responsabilidad al desdoblamiento electoral impulsado por Kicillof en Buenos Aires, una decisión resistida por el sector de Cristina Fernández de Kirchner.

La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, reavivó el debate al comparar el caso bonaerense con el de Santiago del Estero, donde el oficialismo logró una victoria contundente sin dividir los comicios, “En Santiago del Estero, 70 por ciento. Con una sola elección era posible”, escribió Mendoza en sus redes sociales, en alusión a la decisión del mandatario santiagueño Gerardo Zamora de unificar las fechas electorales.

Mendoza, una de las dirigentes más cercanas a Máximo Kirchner, ya había expresado el domingo que “el conurbano va a salvar a la Patria y Cristina Kirchner tenía razón”, reforzando la crítica al desdoblamiento.

En la misma línea, la diputada Florencia Carignano de Unión por la Patria (UxP) escribió que la exmandataria “siempre tiene razón”, sumando otro gesto de respaldo al sector kirchnerista.

Por su parte, el intendente de Ensenada, Mario Secco, salió a defender a los jefes comunales y cuestionó a quienes los señalan como responsables del revés electoral.

“Es una barbaridad decir que los intendentes nos borramos. Muchas veces se quieren limpiar el traste con nosotros y no quieren reconocer que las estrategias que se llevan adelante no han resultado”, afirmó el dirigente, que además pidió cautela con los resultados: “Todavía falta discutir esta elección, no está tan clara esa diferencia de 40 centésimas”.

Con La Libertad Avanza imponiéndose en Buenos Aires por 41,45% contra 40,9% de Fuerza Patria, la interna peronista se recalienta y anticipa una etapa de redefiniciones y disputas de liderazgo de cara a los próximos dos años del mandato de Javier Milei.