El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, anunció este lunes que la Argentina inició negociaciones para una recompra de bonos soberanos en moneda extranjera, bajo un esquema denominado “Deuda por Educación”, estructurado por el JP Morgan.
La comunicación se realizó a través de la cuenta oficial de Quirno en X, y generó una reacción inmediata en el mercado: los bonos Bonares y Globales, que venían en baja, revirtieron la tendencia y registraron subas de hasta 2%, destacándose el GD35.
Según explicó el funcionario, la operación tiene como objetivo reducir el costo del financiamiento del país y destinar los ahorros al fortalecimiento de la inversión educativa, en un esquema que contará con el respaldo de organismos multilaterales.
“El plan busca mejorar el perfil de la deuda y consolidar el compromiso del Gobierno con el desarrollo del capital humano”, señaló Quirno.
De acuerdo con estimaciones del head of research de Romano Group, Salvador Vitelli, la deuda soberana argentina en moneda extranjera asciende a USD 56.800 millones a valor de mercado, mientras que el valor nominal total llega a USD 117.920 millones, con una paridad promedio del 61,8%.
Desde el sector financiero, Nicolás Cappella, sales trader del Grupo Invertir en Bolsa (IEB), evaluó que la medida apunta a comprimir rápidamente el Riesgo País para facilitar el acceso a los mercados internacionales y refinanciar vencimientos. “La reacción inmediata de los bonos muestra el impacto del anuncio, aunque la cercanía de las elecciones podría limitar su efecto positivo”, advirtió.
Qué es “Deuda por Educación”
El mecanismo Deuda por Educación (Debt4Ed) permite transformar deuda pública costosa en inversión educativa, a través de acuerdos que reorganizan las obligaciones crediticias con apoyo de instituciones financieras globales.
El Banco Mundial promueve este tipo de operaciones para mejorar el perfil de la deuda y garantizar recursos estables para el sistema educativo.
Un antecedente exitoso fue el de Costa de Marfil, que en 2024 canjeó 400 millones de euros en deuda comercial por un préstamo a tasas más bajas, liberando fondos para construir más de 30 escuelas y beneficiar a 30.000 niños y niñas.
Contexto financiero
El anuncio llega en paralelo a la oficialización del swap por USD 20.000 millones con Estados Unidos, que servirá como respaldo para los pagos de deuda de 2026 si el país no logra acceder a financiamiento externo.
“El swap es un intercambio de monedas que se ejecuta solo en caso de necesidad. Si el riesgo país sigue alto, usaremos esa línea para afrontar los vencimientos de 2026”, explicó el presidente Javier Milei.
Según la consultora Eco Go, el Gobierno deberá enfrentar el próximo año vencimientos en moneda extranjera por USD 18.182 millones, cifra que asciende a USD 29.636 millones si se incluyen compromisos de provincias, empresas y el Banco Central.



