En su primer discurso como presidente electo, Paz llamó a la unidad nacional y expresó que “Estoy dispuesto a trabajar con todos los hombres y mujeres que quieran a la patria”. También agradeció el respaldo de líderes regionales y afirmó que “Bolivia vuelve a recuperar paso a paso su escenario internacional”.

La segunda vuelta presidencial marca el cierre de un ciclo político dominado por el Movimiento Al Socialismo (MAS), que gobernó el país desde 2006, con excepción de un año. En la primera vuelta de agosto, el MAS obtuvo apenas el 3,1 % de los votos.

El presidente saliente, Luis Arce, entregará el mando en medio de una recesión agravada por el desplome de la industria de hidrocarburos, escasez de dólares y suba constante de precios. Paz anticipó que su gestión priorizará la emergencia económica, con reformas fiscales y redistribución presupuestaria. “Cuando no se roba, la plata alcanza”, afirmó.

Analistas advierten que el nuevo gobierno deberá enfrentar un Congreso sin mayorías, con seis partidos representados y divisiones internas. Las reformas estructurales requerirán consensos amplios, mientras la población espera respuestas concretas a las demandas sociales y económicas.

Con información de: Infobae