La jornada financiera del martes terminó teñida de rojo tras la cumbre entre Javier Milei y Donald Trump en Washington. Lejos de traer certezas, el encuentro generó un efecto dominó negativo en los mercados argentinos, que reaccionaron con fuertes caídas en bonos, acciones y una nueva disparada del dólar.

El riesgo país saltó un 10% y volvió a superar la barrera simbólica de los 1.000 puntos, cerrando en 1.026 unidades, el nivel más alto en casi dos meses. Los bonos soberanos en dólares, tanto Bonares como Globales, se derrumbaron hasta 7%, liderados por los títulos 2035 y 2041.

El golpe llegó tras las declaraciones del expresidente estadounidense, quien advirtió: “Si Milei pierde con un candidato de extrema izquierda, no seremos generosos con Argentina”. La frase, pronunciada luego del almuerzo con el mandatario libertario y el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, fue suficiente para detonar ventas masivas y una ola de cobertura a menos de dos semanas de las elecciones legislativas.

El S&P Merval de la Bolsa porteña también sintió el impacto: perdió 2,1%, hasta 1.884.774 puntos, tras haber operado en alza durante gran parte del día. En Wall Street, los ADRs argentinos profundizaron el derrumbe: Banco Supervielle lideró las pérdidas con -8,1%, seguido por Grupo Galicia (-6%) y YPF (-5,8%).

En el frente cambiario, el dólar “contado con liquidación” avanzó 4,6% hasta los $1.487,50, mientras que el dólar MEP subió a $1.450,21. El dólar blue cerró a $1.420, con una suba de 15 pesos.

En tanto, el dólar oficial terminó a $1.385 en el Banco Nación, tras operar con fuerte volatilidad. En el mercado mayorista, la divisa subió 11 pesos, a $1.360, con un volumen récord de USD 727 millones. Las reservas del Banco Central se redujeron en USD 349 millones, hasta USD 41.902 millones.

El clima de incertidumbre se potenció por versiones sobre un posible cambio de régimen cambiario, que el ministro Federico Sturzenegger debió desmentir públicamente. Mientras tanto, las tasas de interés volvieron a dispararse: las cauciones alcanzaron el 145% anual, reflejando la falta de liquidez y la búsqueda de refugio frente a un escenario electoral incierto.

Con los mercados tensos, la economía argentina enfrenta ahora dos semanas decisivas antes de las elecciones legislativas, con los inversores a la espera de señales concretas de estabilidad y definiciones sobre la esperada asistencia financiera de Estados Unidos.