Con este registro, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula un alza del 22% en los primeros nueve meses del año y 31,8% en la comparación interanual, evidenciando que, si bien el ritmo de aumentos se desacelera, los ajustes en tarifas y educación mantienen la presión sobre el costo de vida.

Los servicios básicos, al tope de las subas

Según el informe oficial, la división que registró la mayor suba mensual fue “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles”, con un incremento del 3,1%, impulsado por los ajustes en tarifas de servicios públicos y alquileres.

También se destacaron los aumentos en educación, transporte y alimentos y bebidas no alcohólicas, esta última categoría con gran incidencia en todas las regiones del país, salvo en la Patagonia, donde Transporte fue el rubro más influyente.

En contraste, el sector de “Restaurantes y hoteles” registró la menor variación mensual, con apenas 1,1%, lo que podría reflejar una caída en el consumo y en la demanda de servicios recreativos, consecuencia directa de la pérdida de poder adquisitivo en los hogares.

Qué muestran los indicadores

A nivel de categorías, los precios Regulados (2,6%) lideraron el incremento general, seguidos por los Estacionales (2,2%) y el IPC núcleo (1,9%).
Las divisiones que mostraron las menores variaciones fueron Recreación y cultura (1,3%) y Restaurantes y hoteles (1,1%), confirmando la tendencia de desaceleración en rubros vinculados al ocio.

El impacto en la clase media

Los analistas coinciden en que el dato de septiembre refleja una inflación contenida, aunque no resuelve los problemas estructurales que enfrenta la clase media, principal afectada por los aumentos en servicios esenciales y la pérdida de ingresos reales.
Desde diciembre de 2023, las políticas de desregulación y la reducción de subsidios aplicadas por la administración de Javier Milei derivaron en tarifazos y aumentos sostenidos en alquileres y educación privada, factores que explican por qué este sector social continúa siendo el más golpeado por la dinámica inflacionaria.

Mientras tanto, el Gobierno nacional busca sostener la tendencia a la baja con medidas de ajuste fiscal y control monetario, aunque los especialistas advierten que el alivio en los precios no se traduce aún en una mejora del poder adquisitivo ni en la recuperación del consumo interno.