Este miércoles, una nueva movilización de jubilados frente al Congreso de la Nación terminó con incidentes entre manifestantes y efectivos de la Policía Federal, que aplicaron el protocolo antipiquete para liberar las calles. El operativo incluyó el uso de gas pimienta, lo que provocó que varios pensionados tuvieran que ser asistidos por personal de primeros auxilios.

Los enfrentamientos se concentraron en las avenidas Hipólito Yrigoyen, Rivadavia y Entre Ríos. Según testigos, los cordones policiales desplazaron a los manifestantes hacia la Plaza de los Dos Congresos, lo que generó forcejeos y denuncias por represión. Entre los presentes se encontraba el padre Paco Olveira, habitual participante de estas marchas, y el padre de Pablo Grillo, el fotógrafo herido en marzo por el disparo de un gendarme.

Las principales agrupaciones previsionales y gremiales repudiaron el accionar policial y reafirmaron el carácter pacífico de la protesta. Desde la CTA Autónoma, liderada por Hugo Godoy, se convocó a “defender nuestros derechos y la democracia”, en rechazo al protocolo antipiquete y a las políticas de ajuste del Gobierno nacional.

La movilización se realizó en la antesala de las elecciones legislativas del 26 de octubre, en un clima de alta tensión entre el Poder Ejecutivo y sectores opositores. El eje del reclamo fue el veto presidencial a la ley votada por el Congreso que proponía aumentos a las jubilaciones.

En paralelo, el Gobierno lanzó esta semana un paquete de beneficios para jubilados y pensionados, a través del Ministerio de Capital Humano y la Anses. Incluye descuentos del 10% y 20% en más de 7.000 comercios del país, con rebajas destacadas en supermercados como Disco, Jumbo, Vea, Coto, La Anónima, Josimar, Carrefour y Día.

Los organizadores de la marcha sostienen que las medidas oficiales no alcanzan para paliar el impacto de la crisis en los ingresos de los adultos mayores, y que la presencia en las calles seguirá siendo clave para visibilizar sus demandas.