La visita del presidente Javier Milei a Ushuaia terminó en un episodio muy distinto al que esperaba el oficialismo. La anunciada caminata por el centro de la capital fueguina fue cancelada a último momento ante la escasa presencia de militantes y el fuerte clima de protesta que se vivió en las calles.
En lugar de la movilización prevista en las esquinas de San Martín y Don Bosco, Milei salió de su hotel, se encontró con unas 100 personas, tomó un megáfono, improvisó un breve discurso y, tras cinco minutos de contacto con los presentes, se subió a un vehículo rumbo al aeropuerto.
La postal contrastó con los actos de campaña de 2023, cuando el ahora mandatario lograba convocar multitudes en diferentes ciudades. “No había casi nadie en el centro”, reconoció una fuente local.
Mientras tanto, en distintos puntos de Ushuaia, organizaciones sociales, sindicales y políticas protagonizaron protestas contra las políticas nacionales, que terminaron siendo el verdadero telón de fondo de la visita presidencial.
La jornada dejó en claro que, lejos del entusiasmo esperado, el paso de Milei por Tierra del Fuego estuvo marcado por la falta de convocatoria y el rechazo en las calles, un escenario que obligó al Presidente a acelerar su salida de la ciudad.



