En medio de la tensión política por el veto presidencial a la reforma de la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), el Gobierno nacional transfirió el pasado viernes $12.500 millones a cuatro provincias bajo ese mismo concepto. La medida, que llega en un clima de desconfianza entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales, reaviva las especulaciones sobre un eventual uso electoral de los recursos.
Según un informe de la consultora Politikón Chaco, los fondos fueron asignados a Misiones ($4.000 millones), Entre Ríos ($3.000 millones), Santa Fe ($3.000 millones) y Chaco ($2.500 millones). El dato no pasa inadvertido: la suma total triplica lo enviado durante todo agosto, cuando los ATN alcanzaron apenas los $3.000 millones.
Uno de los casos más llamativos es Entre Ríos, que ya había sido la única provincia beneficiada en agosto. Con este nuevo desembolso, acumula $6.000 millones en apenas dos meses. El gobernador Rogelio Frigerio selló recientemente un acuerdo electoral con La Libertad Avanza (LLA), alianza que le permitió al oficialismo nacional asegurarse las cabezas de lista para Diputados y Senadores en ese distrito.
Situación similar atraviesa Chaco, donde el mandatario Leandro Zdero también pactó con LLA. En esa provincia, los principales lugares de las listas legislativas están en manos del oficialismo nacional en alianza con el gobierno local. No es un dato menor: Frigerio y Zdero fueron dos de los tres gobernadores invitados a la primera reunión de la Mesa Federal, que significó el debut del nuevo ministro del Interior, Lisandro Catalán.
Distinto es el panorama en Santa Fe y Misiones. Allí, los gobernadores mantienen una relación distante y, en algunos casos, abiertamente crítica hacia la Casa Rosada. Ninguno de ellos fue convocado a la Mesa Federal ni mantiene alianzas electorales con el oficialismo.
El trasfondo político resulta inevitable: mientras se discute el reparto de los ATN en el Congreso y los gobernadores reclaman mayor equidad, el Ejecutivo reparte fondos de manera discrecional. El hecho de que dos de las provincias favorecidas tengan alianzas selladas con el oficialismo alimenta la lectura de que los envíos podrían tener también una finalidad electoral.



