En una publicación en su blog personal, Cavallo señaló que “es paradójico que el presidente Milei, habiendo hecho su campaña hablando de ‘dolarización’, haya permitido que el manejo monetario, financiero y cambiario siguiera valiéndose de los controles e intervenciones casuísticas y discrecionales que durante 21 años condujeron a la alta inflación y a la desorganización completa de la economía”.
El ex funcionario remarcó que el problema central no es la pérdida del tipo de cambio fijo, sino que “el peso haya dejado de ser una moneda convertible”. Según su definición, la convertibilidad implica “libre movimiento de capitales, permitiendo a personas físicas y jurídicas elegir la moneda para ahorrar, invertir y endeudarse”.
Aunque valoró “el énfasis del gobierno en eliminar de cuajo el déficit fiscal”, criticó el uso de la inconvertibilidad como herramienta para bajar la inflación. “El error ha sido haber utilizado la inconvertibilidad de la moneda para conseguir una caída de la tasa de inflación más rápida, aplicando controles de cambio a la vieja usanza y dictando el tipo de cambio oficial sin acumular reservas propias”, afirmó.
Cavallo propuso un sistema monetario basado en la libre convertibilidad del peso, disciplina fiscal y financiamiento transparente. Entre sus recomendaciones, incluyó:
- Prohibir la emisión monetaria para financiar déficits públicos.
- Permitir emisión solo para compra de reservas y operaciones de mercado abierto.
- Declarar la libre convertibilidad del peso y eliminar controles de cambio.
- Autorizar la intermediación financiera en monedas convertibles.
- Permitir depósitos y préstamos en cualquier moneda, con encajes regulados por el Banco Central.
- Determinar el tipo de cambio libremente en el mercado, con intervención oficial solo en circunstancias excepcionales.
Respecto a la situación actual, Cavallo alertó que “el nivel de actividad económica está estancado desde el mes de marzo”, tras haber crecido entre abril de 2024 y abril de 2025. También advirtió que “la expectativa del mercado es que el tipo de cambio superará el techo de la banda a fines de 2025”.
Sobre el desempeño del equipo económico, sostuvo que “el empeoramiento no puede atribuirse solamente al riesgo ‘KUKA’ ni a las embestidas de la oposición, sino también a imprevisiones e improvisaciones”. En particular, criticó el reemplazo de instrumentos financieros y el uso de encajes bancarios para financiar al Tesoro, lo que provocó “una contracción drástica del crédito bancario al sector privado y un aumento extravagante de las tasas reales de interés”.
A pesar de sus críticas, Cavallo destacó factores positivos como el aumento de exportaciones, el consenso fiscal con gobernadores y el impacto esperado del régimen de incentivos a grandes inversiones (RIGI). Consideró “alentador” que el reciente aumento del tipo de cambio no haya generado una suba de precios como en crisis anteriores.
Finalmente, concluyó que “si el gobierno es capaz de legislar y explicar con convicción los rasgos del nuevo sistema monetario, cambiario y financiero, no tiene por qué temerle al aumento del tipo de cambio que resultaría de la normalización del mercado financiero y de capitales”.



