En diálogo con el periodista Jonatan Viale por Radio Rivadavia, Bullrich consideró que la filtración no constituye un acto periodístico legítimo. “Un periodista, si recibe un audio, primero habla con la fuente. Pero si dice: ‘Lo voy a pasar 60 días seguidos’, está siendo parte de un intento de desestabilización”, afirmó.

La ministra enmarcó el episodio como una “operación de inteligencia ilegal” con fines políticos. “No podemos ser ingenuos. Todo esto ocurre mientras intentan mover la economía, subir el dólar, paralizar el Congreso”, sostuvo, y comparó los “ataques con audios” con los “ataques con piedras” que, según ella, enfrenta el oficialismo.

El periodista Jorge Rial, cuyo programa en C5N y canal de streaming fueron clave en la difusión del material, respondió a Bullrich a través de sus redes sociales. Acusó al gobierno de Javier Milei de avanzar “directamente contra la libertad de prensa y expresión” y calificó las declaraciones como una “intolerable amenaza”.

Rial rechazó la idea de una conspiración y atribuyó las filtraciones a conflictos internos dentro del propio oficialismo. “Es imparable dar a conocer cómo se rapiñan el dinero del Estado. Hacemos periodismo, y eso nos vuelve peligrosos para quienes no creen en la democracia”, expresó.