En contraste, apenas un 29,9% de los encuestados confía en las mediciones del organismo estadístico.
Una brecha marcada por la política
El estudio evidencia que la percepción sobre la credibilidad de las estadísticas oficiales está fuertemente politizada, funcionando más como un reflejo de la alineación electoral que de un análisis técnico.
Entre los votantes de Sergio Massa, la desconfianza en el INDEC trepa al 94,4%, mientras que entre los electores de Javier Milei, la desconfianza se reduce al 43,8%, y más del 52% respalda los números oficiales.
Malestar económico general
El sondeo también refleja el descontento de la población con la situación económica:
-
El 64% de los argentinos considera que la economía del país es negativa.
-
Más del 40% califica su situación personal como mala o muy mala.
Esta combinación de malestar económico y polarización política alimenta el escepticismo sobre las cifras oficiales de inflación, haciendo que la credibilidad del INDEC sea cuestionada por la mayoría de los ciudadanos.



