Pese a las alertas sobre irregularidades, la compañía de la familia Kovalivker continuó obteniendo importantes licitaciones y compras directas. Solo en el Ministerio de Salud, la droguería recibió pagos por medicamentos oncológicos, inmunosupresores, anticoagulantes y otros tratamientos de alto costo, sumando decenas de contratos que superan los miles de millones de pesos. Entre ellos, destacan operaciones como la compra de Asparaginasa Pegilada por $1.034 millones, Cetuximab por $2.800 millones, y Enzalutamida por $436 millones.

Su vínculo con el Estado se extiende también a Defensa y Seguridad. En el primer caso, se trata principalmente del Hospital Naval Buenos Aires, mientras que en Seguridad, los contratos se concretan con la Policía Federal Argentina, incluyendo medicamentos neurológicos y anticancerígenos por cifras millonarias, muchas veces muy superiores a las pagadas a otras droguerías.

Los audios de Spagnuolo revelan que se solicitaban coimas para la provisión de medicamentos, y mencionan directamente a Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem como posibles responsables de las presiones para favorecer a Suizo Argentina. Ante estas denuncias, el juez federal Sebastián Casanello ordenó 14 allanamientos, incluyendo la sede de ANDIS, la droguería y domicilios particulares de los involucrados.

La magnitud de los contratos y la denuncia por supuestas coimas ponen en el centro del debate la transparencia en las compras estatales de medicamentos, mientras se espera que la investigación judicial determine la existencia de responsabilidades penales.