El Senado de la Nación se encamina a sancionar en las próximas horas una ley que refuerza el financiamiento de las universidades públicas, luego de semanas de reclamos de la comunidad académica frente a la crisis presupuestaria que atraviesa el sector.
En la misma jornada legislativa, también se dio dictamen favorable a la ley que declara por un año la emergencia pediátrica nacional, tomando al Hospital Garrahan como institución de referencia.
Antes de estos debates, la oposición logró imponer su mayoría y desactivar cuatro decretos de facultades delegadas y un DNU previamente rechazado en la Cámara de Diputados. Con esta decisión, quedaron sin efecto las medidas del Gobierno que buscaban:
- Modificar el Banco Nacional de Datos Genéticos.
- Avanzar con la disolución de Vialidad Nacional.
- Eliminar la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo.
- Introducir cambios profundos en el INTA, el INTI y la Marina Mercante.

De esta manera, el oficialismo sufrió un nuevo revés parlamentario, mientras la oposición consolidó su rol de contrapeso en el Congreso. El aumento de los fondos universitarios aparece como uno de los consensos más amplios, en un contexto de creciente presión social por garantizar la continuidad del funcionamiento de las casas de altos estudios en todo el país.



