La manifestación fue disuelta con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y cargas con escudos, afectando incluso a reporteros gráficos y periodistas que se encontraban trabajando en el lugar. Dos trabajadores de prensa y varios manifestantes resultaron heridos, muchos de ellos con síntomas por la exposición a gas pimienta.

Uno de los casos más graves fue el del reconocido fotógrafo Rodrigo Abd, corresponsal de Associated Press (AP) y ganador del Premio Pulitzer 2013, quien recibió el impacto directo del chorro del camión hidrante. “El chorro justo me pega en la oreja y me tiró al piso”, relató Abd ante las cámaras de televisión. “No escucho bien, porque el chorro es como un golpazo”, agregó visiblemente afectado.

La violencia policial fue comandada por el Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich, y provocó también un caos vehicular en el microcentro porteño, con cortes inesperados y bloqueo total de las arterias que rodean la Plaza de los Dos Congresos.

Una de las imágenes más impactantes fue la del pequeño grupo de jubilados rodeados por efectivos federales, mientras sostenían carteles en repudio al veto presidencial a la ley de movilidad jubilatoria. Las cargas se realizaron durante los cortes de los semáforos, generando aún más tensión.

Organizaciones de derechos humanos, asociaciones gremiales y entidades periodísticas repudiaron enérgicamente el accionar policial, y exigieron que se garantice el derecho a la protesta y el trabajo libre de la prensa.

La situación se da en un clima de creciente conflictividad social, donde distintas expresiones de la sociedad civil vuelven a tomar las calles ante las medidas de ajuste del Gobierno nacional.