En medio de la creciente tensión entre el Gobierno nacional y las provincias por la distribución de fondos y la parálisis de la obra pública, los gobernadores de Tucumán, Salta y Jujuy se reunieron este martes en la capital tucumana para reforzar una agenda común en defensa de la producción regional y la equidad federal.
La cumbre tuvo como eje el evento “Energía cultivada. El bioetanol en el desarrollo del NOA”, pero rápidamente se transformó en un espacio de posicionamiento político frente al ajuste de la Casa Rosada. El anfitrión Osvaldo Jaldo, junto a Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Sadir (Jujuy), lanzó duras críticas al Gobierno de Javier Milei por la falta de diálogo institucional, los recortes y la mirada centralista que castiga a las economías del norte.
“Para dialogar hacen falta, mínimo, dos personas, y a veces se nos hace difícil. Pero igual seguimos buscando consensos. No se concibe un país al que le vaya bien con provincias a las que les va mal. No somos islas, somos parte de un todo”, expresó Sáenz, en un mensaje directo hacia el Ejecutivo nacional.
El mandatario salteño también subrayó: “No pedimos nada que no nos corresponda. Muchas veces, quienes están detrás de un escritorio en Buenos Aires no conocen nuestras realidades. El norte argentino ha sido históricamente relegado”. A su turno, Jaldo y Sadir reforzaron la idea de trabajar en bloque para defender recursos e impulsar proyectos estratégicos que permitan el desarrollo de las provincias.
Los gobernadores, de procedencias políticas diversas, dejaron en claro que la defensa del federalismo está por encima de las diferencias partidarias. En ese sentido, Sáenz cerró con una frase que resonó en todo el norte: “De una vez por todas nos tenemos que poner firmes. Que lleguen legisladores que digan: no me toqués lo salteño, no me toqués lo tucumano, no me toqués lo jujeño”.
Federalismo en alerta
La foto de los tres mandatarios norteños contrasta con las imágenes que en los últimos días difundió el Gobierno nacional con gobernadores alineados o en negociaciones electorales con La Libertad Avanza. Mientras algunos desfilan por despachos oficiales, como los de Entre Ríos, Mendoza o Chaco, otros endurecen su discurso y profundizan la cooperación regional.
Desde el Congreso, los gobernadores vienen de una victoria con la media sanción a los proyectos que buscan redistribuir los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y modificar la coparticipación de los combustibles, iniciativas que el oficialismo buscará frenar en Diputados tras el receso invernal. En ese marco, el Norte fortalece su estrategia común.
A los recortes presupuestarios, se suma la disolución de organismos clave como Vialidad Nacional, el INTA y el INTI, todos con fuerte arraigo en el interior profundo. En este escenario, la reunión de Jaldo, Sáenz y Sadir no fue una postal más, sino una señal política de peso: el norte empieza a reordenarse frente a un Gobierno que, por ahora, elige el monólogo antes que la escucha.



