“La intención de ellos es romper todo, porque saben que, si La Libertad Avanza se convierte en La Libertad Arrasa, tienen que jubilarse. Están dispuestos a hacer sufrir a los argentinos con tal de mantener el poder”, lanzó el mandatario durante una entrevista en El Observador. La frase encendió aún más los ánimos en el Congreso y en las provincias, donde se cuestiona el ajuste fiscal del Ejecutivo.

El Gobierno, sin embargo, ya prevé una derrota legislativa parcial en la Cámara Alta y concentra sus esfuerzos en evitar que el proyecto avance en Diputados. “No corresponde lo que piden. La recaudación a los gobernadores les viene creciendo entre el 7 y el 8%”, sostuvo Milei en otra entrevista, al remarcar que los recursos coparticipables aumentaron por la recaudación del IVA.

El Senado, centro de la pulseada

El proyecto que será tratado este jueves en el Senado busca garantizar la transferencia de fondos a las provincias, en medio de un clima de creciente tensión política y económica. Desde la Casa Rosada aseguran que las iniciativas de la oposición tienen un alto costo fiscal -estimado en 2,5 puntos del PBI- y que pondrán en riesgo el equilibrio presupuestario.

“El dato de que te importa tres pitos el daño que quieran hacer, es la clave”, le escribió el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, al Presidente, respaldando su decisión de no ceder a las presiones provinciales.

A pesar de la postura inflexible del Ejecutivo, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, busca mantener canales abiertos de diálogo. Tiene previsto convocar a los gobernadores a la Casa Rosada en los próximos días, luego de que las propuestas presentadas por el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, no fueran aceptadas en el Consejo Federal de Inversiones.