La paciencia se agotó. Esta semana, la señal fue clara: la reforma del régimen de coparticipación volvió a ocupar el centro de la escena y el Congreso se convirtió en el nuevo escenario de disputa.
Los gobernadores reclaman una urgente revisión del reparto de fondos, en especial de leyes específicas como la que regula el Impuesto a los Combustibles Líquidos, cuyos recursos -según denuncian- quedan en gran medida concentrados en el Gobierno nacional, pese a estar destinados a programas de vivienda, infraestructura sanitaria y transporte federal. “Si la Nación no hace viviendas, ni rutas, ni obras públicas, entonces que se redistribuyan esos fondos en las provincias, que son las que se hacen cargo”, razonó un diputado de la oposición dialoguista.
Coparticipación y agenda propia
Nunca como ahora hubo tanto consenso entre los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno de CABA para avanzar sobre una deuda histórica: una nueva Ley de Coparticipación Federal, establecida por la Constitución del ’94 pero jamás concretada. Si bien el acuerdo con el Ejecutivo nacional parece lejano, las provincias avanzan con estrategias conjuntas para reformar leyes puntuales que regulan el flujo de fondos.
En paralelo, el Senado comenzó a moverse con mayor intensidad. El oficialismo se vio sorprendido por una mayoría circunstancial entre Unión por la Patria, Martín Lousteau (UCR) y Guadalupe Tagliaferri (PRO-CABA), que logró avanzar con dictámenes claves como los proyectos previsionales y la emergencia en discapacidad, sin la participación formal de la Comisión de Presupuesto, presidida por el jujeño Ezequiel Atauche (LLA).
En una Cámara donde el oficialismo nunca logró consolidarse y mantiene una tensa relación con su presidenta, Victoria Villarruel, el escenario para el Gobierno se vuelve cada vez más incierto. La sesión del jueves próximo -en plena semana corta por el feriado- podría marcar un nuevo golpe parlamentario al Ejecutivo, que ya adelantó su intención de vetar cualquier ley que implique gasto público.
Una semana bisagra
Mientras tanto, en Diputados también se espera una semana intensa. Este martes fueron convocadas las comisiones para dictaminar sobre dos temas sensibles: la emergencia pediátrica (con foco en el Hospital Garrahan) y el financiamiento de las universidades nacionales. Ambos expedientes llegan con fuerte respaldo opositor y empuje de los gobernadores.
La advertencia de la diputada Margarita Stolbizer en la última sesión fue clara: “Si se cae el dictamen el día 10, no hay más tiempo”. Propuso dejar abierta una fecha alternativa (17 de julio) ante posibles complicaciones logísticas, pero su propuesta no fue incorporada.
El margen para la negociación se achica. Con el receso parlamentario a la vuelta de la esquina, el cierre de listas electorales y el inicio de la campaña, la oposición sabe que esta es la última semana con poder real de incidencia. Y los gobernadores, esta vez, decidieron no quedarse callados.



