Kicillof señaló que durante el gobierno de Macri se montó “un sistema de espionaje ilegal, se armaron causas y se manipularon pruebas para perseguir a Cristina, a su familia y a sus exfuncionarios”.

En esa línea, afirmó que bajo la administración libertaria se vive un clima de “odio, autoritarismo y hostigamiento”, que profundiza la embestida cuya inauguración atribuyó al jefe del partido amarillo.

“Con un presidente para quien ‘la justicia social es una aberración’, el clima de odio, autoritarismo y hostigamiento se ha intensificado”, planteó Kicillof.

Tras la sentencia que condenó a la ex jefa de Estado a 6 años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos, el gobernador calificó de “perversa” la “persecución política, mediática y judicial” hacía Fernández de Kirchner.

“Esta condena termina de consagrar una auténtica infamia. Se trata de un nuevo capítulo en la larga historia de ataques al peronismo y a quienes, como ella, se atrevieron a transformar la Argentina en favor de las mayorías”, sostuvo Kicillof.

Además, el mandatario provincial habló de un proceso judicial que tuvo un “ánimo revanchista, sin el menor apego por la verdad y la justicia”, y dijo que no hubo una investigación, sino que se ejecutó una “vendetta” política contra Fernández de Kirchner.

“Buscan disciplinar a la dirigencia y garantizar privilegios económicos. Hoy esa democracia queda profundamente herida. Y nuestra responsabilidad histórica es defenderla”, cerró el gobernador bonaerense.