“La obra pública no es un gasto, es una inversión”, señaló Kicillof ante vecinos, trabajadores, intendentes, funcionarios y representantes del sector productivo. La construcción del viaducto, que supera los 1.200 metros sobre la Ruta 4, representa un avance clave para mejorar la seguridad vial y la conectividad en una de las zonas industriales más importantes del sur del conurbano bonaerense.
Fuerte discurso con eje en la coparticipación y el ajuste nacional
En medio de aplausos, Kicillof aseguró que “no es verdad que no hay plata”, refutando el argumento central del presidente Javier Milei para justificar el ajuste y la paralización de obras públicas.
“El Gobierno nacional le pidió 20 mil millones de dólares al FMI y ni un solo dólar va para viviendas, ni para salud, ni para educación”, disparó el gobernador.
Además, visibilizó el desequilibrio fiscal que, según denunció, sufre la provincia: “De cada 100 pesos que se recaudan, 40 los pone Buenos Aires, pero solo vuelven 7 en coparticipación. El resto se lo queda el Gobierno nacional para financiar la timba financiera y la especulación”.
“Devolvé lo que le corresponde al pueblo”
En tono encendido, Kicillof se dirigió directamente al presidente Milei: “Los recursos salen del pueblo, tienen que volver al pueblo. Ni a la timba, ni a la criptomoneda, ni a Wall Street. Cuando vayamos a elecciones, también vamos a decirle: devolvé a la provincia lo que le corresponde al pueblo bonaerense”.
El mandatario bonaerense también cuestionó la criminalización de la protesta social: “El Estado está para garantizar derechos, no para reprimir sueños. Que Milei lea la Constitución y recuerde que juró garantizar salud, educación y vivienda. Hoy la está incumpliendo”.
Un puente con nombre simbólico
La jornada concluyó con la ovación del público cuando Kicillof destacó el valor simbólico del nombre elegido para el viaducto: “Este puente lleva el nombre de un Papa argentino que representa la cultura del encuentro. Este puente une trabajadores, empresarios, localidades. Por eso se llama Papa Francisco, te guste o no te guste, Milei”.
Finalmente, cerró con una arenga: “¡Viva la Patria! ¡Viva la soberanía! ¡Viva la educación pública! ¡Viva el trabajo nacional! ¡Viva la producción argentina! ¡Viva el pueblo de la Nación!”.



