La concentración comenzó alrededor de las 15 en la Plaza de los Dos Congresos, donde un millar de manifestantes, entre ellos jubilados, hinchas y organizaciones sindicales y de derechos humanos, se reunieron para exigir mejoras en las jubilaciones y denunciar los recortes del Gobierno de Javier Milei. La protesta fue respaldada por clubes como Boca, River, Racing, Independiente, San Lorenzo, Chacarita, Huracán, entre otros, cuyos simpatizantes acudieron con camisetas y banderas.
A las 16, las fuerzas de seguridad avanzaron sobre los manifestantes que habían cortado las avenidas Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. El protocolo antipiquete, ordenado por la ministra Patricia Bullrich, se activó con el despliegue de efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, quienes utilizaron gases lacrimógenos y carros hidrantes. En respuesta, algunos hinchas arrojaron piedras y palos.
Con el correr de las horas, la tensión se trasladó hacia la Avenida de Mayo, donde continuaron los enfrentamientos. El Ministerio de Seguridad informó sobre la incautación de dos armas de fuego de tipo "tumbera", dos cartuchos de escopeta calibre 12 pg y un cuchillo tipo carnicero, aunque no se brindaron detalles sobre posibles heridos entre los manifestantes.
La presencia de las hinchadas en estas movilizaciones fue impulsada por los simpatizantes de Chacarita, quienes ya habían participado en una marcha similar la semana pasada. La represalia policial sufrida por un hincha de ese club generó la adhesión de más hinchas de otros equipos, quienes se organizaron para brindar apoyo a los jubilados ante la constante presencia de fuerzas de seguridad.
Desde el Gobierno, el vocero presidencial Manuel Adorni había desestimado el reclamo y aseguró que se trataba de "una marcha de barrabravas de corte kirchnerista" con "baja o nula convocatoria de jubilados". Por su parte, la ministra Bullrich advirtió que se aplicarían medidas estrictas para "garantizar el orden público".
En paralelo, el Gobierno oficializó la Resolución 321/2025, que amplía la aplicación de la Restricción de Concurrencia Administrativa, prohibiendo el ingreso a estadios de fútbol a quienes participen en manifestaciones con hechos violentos en la vía pública. La medida fue interpretada como una respuesta directa a la participación de los hinchas en las marchas de los jubilados.
Ante esta postura oficial, los hinchas de Chacarita difundieron un comunicado en redes sociales con un mensaje desafiante hacia la ministra Bullrich: "Nos chupa tres huevos. ATTE: LA HINCHADA DEL PUEBLO". El rechazo también fue expresado por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), que convocó a sumarse a la próxima movilización y exigió a la CGT que llame a un paro general en respaldo a los jubilados.
La jornada de protesta dejó una imagen de fuerte tensión en las calles de Buenos Aires, con un Gobierno decidido a endurecer las medidas de seguridad y una oposición social que se multiplica en las calles. Mientras tanto, los jubilados continúan con su reclamo y advierten que las marchas seguirán hasta obtener respuestas.



