Acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fue recibido por la vicepresidenta, Victoria Villarruel, con quien se dio un afectuoso abrazo. Pasadas las 21 horas y por aproximadamente 45 minutos señaló:

“Hoy estamos aquí para presentar un proyecto que va a cambiar para siempre la  historia de nuestro país, de manera que volvamos a ser la Argentina grande que alguna vez fuimos. Después de años en que la clase política vivió poniendo cepos a las libertades individuales, hoy venimos aquí a ponerle un cepo al Estado. Este presupuesto que estamos presentando tiene una metodología que blinda el equilibrio fiscal sin importar cuál sea el escenario económico”, comenzó Milei .

Al justificar el porqué hizo la presentación del Presupuesto de manera personal, sostuvo: “Decidí hacerlo personalmente porque soy economista. El primer presidente economista de la historia, para ser más preciso. Y como soy economista, probablemente por deformación profesional, para mí el destino de un pueblo se juega en las definiciones económicas que toma”.

"Este 2024 será el primer año de superávit fiscal sin entrar en default de toda la historia argentina”, y recordó que la última vez que las cuentas públicas tuvieron saldo positivo fue en 2014, pero aseguró que se logró por no pagar los vencimientos de deuda.

“Hay algo que tiene que quedar claro de una vez y para siempre: no hay nada, pero nada más empobrecedor para el común de los argentinos, que el déficit fiscal. Y no hay nada, pero nada, que enriquezca más a los políticos que el déficit fiscal. Este es el triste papel que el gasto público juega en el modelo de la casta”, fustigó.

“No vamos a ser cómplices de estafar al pueblo argentino para adoptar una medida populista. El único contexto en el que aceptaremos discutir el aumento de un gasto es cuando el pedido venga con una expresa explicación de qué partida hay que reducir para cubrirlo”, agregó para cuestionar explícitamente a los legisladores.

Milei planteó la idea de “una regla fiscal inquebrantable” que se aplicará en cada uno de los proyectos de ingresos y gastos que impulse.

Según explicó, la primera premisa de esa idea “es que el superávit primario tiene que equivaler o exceder obligatoriamente al monto de los intereses de deuda a pagar”, y aseguró que vendrán años de “abundancia” económica.

“Nuestra metodología presupuestaria va a lograr tres objetivos inéditos. Va a garantizar el equilibrio fiscal, terminando con el castigo de la deuda y la emisión; va a obligar al Estado a hacerse cargo y absorber el costo de eventuales recesiones; y para los períodos de abundancia como serán los años que vienen, va a obligar a devolver el exceso de recaudación a la sociedad a través de la baja de impuestos”, detalló.

“Es hora de volver a las bases y barajar de nuevo algunas definiciones. Lo fundamental que tiene que hacer un Estado nacional es asegurar la estabilidad macroeconómica y el imperio de la ley. Punto. Cualquier otra cuestión puede resolverse a través del mercado, o es competencia de los gobiernos sub-nacionales”.

Milei afirmó que la reducción del gasto para lograr superávit va a ser el corazón de la solución para los problemas económicos del país. También, aseguró que “el superávit va a hacer que la deuda sea sostenible; la sostenibilidad de la deuda va a bajar el riesgo país y abaratar el costo financiero, contribuyendo al aumento de la inversión y el ahorro; y en consecuencia al crecimiento económico y del salario real. A su vez implicará menor presión fiscal futura sobre los contribuyentes, lo que significará mayor incentivo para invertir”. Según afirmó, para lograr eso, el Gobierno impulsa “el plan de reformas estructurales más ambicioso de toda la historia argentina”.

Sobre el final de su presentación, Milei le envió un mensaje directo a los gobernadores: “A los gobernadores les digo: cumplir el compromiso de bajar el gasto público consolidado a 25 puntos del PBI requiere que las provincias, en su conjunto, hagan un ajuste adicional de 60.000 millones de dólares. Nosotros ya hemos cumplido nuestra parte del acuerdo, ahora faltan ustedes”, apuntó.

Antes del cierre, el Presidente les habló directamente a los diputados y senadores, a quienes les aseguró que el país vive “un momento bisagra” de su historia y les dijo que confía en que debatirán el proyecto de Presupuesto “con la responsabilidad y seriedad que nuestra situación actual requiere”.

“O hacemos exactamente lo contrario a lo que venimos haciendo hace más de 100 años y nos dejamos de hundir. o seguimos haciendo lo mismo, dejamos todo como está, y mantenemos este sistema putrefacto que empobrece todos los días a los argentinos. Esos son los dos caminos. Sepan ustedes, miembros de este honorable Congreso, que la decisión de qué lado de la historia quieren permanecer es suya”, dijo Milei.

Antes de cerrar, Milei citó una frase de Cicerón, político y filósofo romano: “El presupuesto debe equilibrarse; el tesoro debe ser reaprovisonado; la deuda pública debe ser disminuida; la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar en lugar de vivir a costa del Estado”

Más detalles

El presupuesto oficial que comenzará a tratar el Congreso proyecta la inflación para el año próximo en 18,3% 

Asimismo, el proyecto espera un crecimiento del PBI para el año próximo del 5%, tasa que se repetiría en 2006 y que se elevaría al 5,6% en 2027.

En cuanto al dólar, las proyecciones son que el tipo de cambio oficial nominal cerrará este año en $ 1.020 y hacia diciembre de 2025 estará en $1.207.