Pichetto expresó su preocupación por el posible veto de Milei, afirmando que "el Presidente tiene el derecho de hacerlo, pero eso también tiene efectos y consecuencias". En su análisis, el legislador peronista subrayó que la nueva movilidad jubilatoria es una respuesta necesaria y responsable ante el deterioro que sufrieron los haberes durante el gobierno anterior, agravado por la devaluación y el alza del costo de vida. "Estamos hablando de un ajuste razonable y necesario para un sector que está muy sensibilizado y que abarca a un universo de 7 millones de argentinos", sostuvo.
El jefe del bloque de HCF también comparó esta situación con el veto al 82% móvil durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, señalando que en aquel entonces "los haberes estaban en ascenso y hubiese implicado un verdadero caos en el sistema previsional". A diferencia de ese contexto, Pichetto considera que la reforma actual es fundamental para mejorar la situación de los jubilados, que enfrentan serias dificultades económicas.
En ese sentido, Pichetto también criticó al gobierno por no cuidar adecuadamente los acuerdos logrados en el Congreso, haciendo referencia a la aprobación de la Ley de Bases y el Pacto Fiscal. "Hay un estilo que lo define con el ataque al Congreso, eso no ayuda", manifestó. Además, recordó que el Ejecutivo necesita el apoyo del Parlamento para temas cruciales como la presentación del Presupuesto Nacional en septiembre, y que hasta ahora la oposición mostró responsabilidad al acompañar al gobierno en su gestión inicial.
La realidad de los jubilados en Argentina
El panorama para los jubilados en Argentina sigue siendo preocupante. Según estimaciones de la Defensoría de la Tercera Edad, más de 5 millones de jubilados y pensionados viven bajo la línea de pobreza, lo que los obliga a depender de la ayuda de familiares para poder subsistir. La canasta básica para un jubilado ronda los $800.000 mensuales, mientras que la jubilación mínima en agosto es de $225.497,54. Aun con el bono de $70.000, el ingreso total de $295.000 sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
Además, se estima que entre el 80% y el 90% de los adultos mayores padecen hipertensión o problemas de colesterol, y la insuficiencia de sus ingresos les impide acceder a una alimentación adecuada para mantener su salud, así como a medicamentos no gratuitos y al pago de servicios básicos.
Las jubilaciones y pensiones frente a la inflación
A pesar del relato oficial, los haberes jubilatorios han perdido terreno frente a la inflación. En julio de 2024, la jubilación mínima mostró una caída interanual del 12,3% y una reducción del 6,8% en comparación con diciembre de 2023. Los haberes por encima de la mínima también se vieron afectados, con una caída interanual del 17,9%, habiendo aumentado solo un 7% respecto a diciembre. Estos datos, comparados entre el Indec y la Anses, desmienten la versión del gobierno sobre la mejora en el poder adquisitivo de los jubilados.
En este contexto, la decisión de Milei de vetar la reforma jubilatoria no solo afecta directamente a millones de jubilados, sino que también podría generar un impacto político significativo en el vínculo entre el Ejecutivo y el Congreso, un aspecto que Miguel Ángel Pichetto ha querido resaltar en su reciente intervención pública.



