El anuncio fue realizado a través de un comunicado difundido por la Oficina del Presidente, que se emitió poco después de la eliminación de Boca Juniors de la Copa Libertadores. En el texto, Milei reiteró su compromiso con los argentinos de preservar el superávit fiscal, afirmando que el proyecto aprobado por el Congreso busca "destruir el programa económico del Gobierno".
El proyecto de ley había sido aprobado por 61 votos a favor y 8 en contra, con el apoyo de los bloques de Unión por la Patria, la UCR y espacios provinciales en el Senado. La nueva fórmula de movilidad jubilatoria fue calificada por Milei como "irresponsable, ilegal e inconstitucional", acusando al Congreso de actuar con "populismo demagógico" al sancionar una ley que, según él, implicaría un gasto adicional del 1,2% del PBI.
"Esta ley establece gastos exorbitantes sin su correspondiente partida presupuestaria, lo que nos obligaría a caer en prácticas que han llevado al país al fracaso durante los últimos 100 años, como la emisión monetaria, el aumento de impuestos o el endeudamiento", expresó Milei en el comunicado. Además, advirtió que el impacto de esta ley sería devastador para las futuras generaciones, al forzar al Estado a contraer deuda que, en sus palabras, "deberán pagar los jóvenes argentinos que hoy son mayoritariamente pobres".
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) August 23, 2024
El presidente también defendió su gestión en materia de jubilaciones, asegurando que desde enero las mismas han aumentado un 5% en términos reales, mientras el Gobierno ha reducido el gasto y combatido la inflación. "Resulta paradójico que la clase política se acuerde de los jubilados hoy y no durante el gobierno de Alberto Fernández y Sergio Massa", reprochó.
El comunicado concluye con una dura crítica al proyecto sancionado, calificándolo como "una estafa moral, un acto de demagogia populista y una irresponsabilidad fiscal". Milei subrayó que su Gobierno no tiene miedo de "pagar los costos que hagan falta para sacar a este país de la decadencia", y exhortó a la dirigencia política a definir de qué lado quiere estar: "del lado de los que queremos una Argentina distinta luego de décadas de fracaso, o del lado de los extorsionadores que utilizan la política para su propio beneficio personal".



