El conflicto se intensificó tras la negativa de los diputados del PRO a apoyar el DNU en el Congreso, lo que provocó una reacción inmediata y feroz de los seguidores libertarios. Desde las redes sociales, "el Gordo Dan", un tuitero influyente en el entorno presidencial, atacó al PRO diciendo: "No somos y nunca fuimos de la misma ideología. Vos le vendiste pescado podrido a tu electorado y te rendiste a la agenda que defienden los "kukas" en el mundo. Por eso fracasaste en tu gobierno y en las elecciones. La diferencia es espiritual".
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también arremetió contra su propio partido, criticando la decisión de rechazar el DNU y sugiriendo que los diputados del PRO que votaron junto al kirchnerismo eligieron "ponerse del lado de las mafias, los narcos y el terrorismo".
Ante este panorama de enfrentamientos, Macri dejó en claro su malestar por la falta de cumplimiento del Gobierno hacia los gobernadores aliados y por la negativa a integrar al senador Martín Goerling (PRO) como titular de la Comisión Bicameral de Inteligencia. Según el periodista Lautaro Maislin, Macri sentenció: "No le cumplen nada a los gobernadores nuestros, no aceptaron la integración y esto de la SIDE institucionalmente está mal".
El PRO, por su parte, emitió un duro comunicado en redes sociales, justificando su rechazo al DNU: "Desde el inicio de esta gestión, apoyamos al gobierno en todas las medidas que apuntalaban al cambio en la Argentina. Pero este DNU de $100 mil millones para inteligencia, en un contexto en el que 'no hay plata', y sin aclarar el uso de los fondos, no es el cambio".
Con este rechazo, el vínculo entre Macri y Milei parece haber llegado a un punto de quiebre, dejando en evidencia las profundas divisiones dentro del espacio opositor y marcando un nuevo revés legislativo para el Gobierno.



