La ceremonia incluye momentos centrales como la adoración de la Santa Cruz y el descenso del Señor del Monte Calvario, en un recorrido que se extiende durante toda la jornada y la noche. La continuidad de esta tradición se sostiene gracias a la transmisión generacional: las mujeres mayores forman a las más jóvenes, asegurando que esta práctica siga viva como parte del patrimonio cultural intangible de Jujuy.

Además de su valor religioso, las Doctrinas de Yavi se consolidan como una propuesta de turismo cultural y espiritual, atrayendo visitantes que buscan experiencias ligadas a la identidad de las comunidades del norte argentino. El acceso a Yavi se realiza desde San Salvador de Jujuy por Ruta Nacional 9 hasta La Quiaca y luego por Ruta Provincial 5.



