Este despliegue de control vehicular, tuvo como objetivo principal desarticular las picadas ilegales, reforzar el control del tránsito como así también garantizar la seguridad de conductores como peatones. Cabe resaltar, que como resultado del operativo antipicadas se logró el secuestro de 31 motocicletas por diversas infracciones a la normativa vigente.

Asimismo, durante los controles se realizaron test de alcoholemia a los conductores con el fin de evitar la concreción de accidentes de tránsito, teniendo en cuenta que en nuestra provincia adhiere a la Ley de tolerancia cero.

Desde la fuerza se resaltó la importancia de este tipo de operativos, los cuales buscan no solo sancionar conductas peligrosas, sino también generar conciencia social y prevenir siniestros viales, reafirmando el compromiso con la seguridad de la comunidad.

La Jefatura de la Unidad Regional 2 detalló que continuará trabajando en estos operativos, de presencia en la vía pública y controles preventivos. También realizaron un llamado a la reflexión dirigido a los padres, solicitando mayor responsabilidad y compromiso, especialmente en evitar facilitar motocicletas a menores de edad, ya que esta conducta representa un grave riesgo para su integridad física y la de terceros.