Al llegar al lugar, la policía encontró al hombre consciente, aunque con aliento etílico. El test de alcoholemia confirmó 1,61 g/l en sangre. En primera instancia, el motociclista recibió atención del SAME y rechazó ser trasladado al hospital pese a presentar una herida en la nariz. Posteriormente fue llevado a la dependencia policial, donde se labró un acta por conducción peligrosa y se secuestró la moto.
Minutos después, el cuadro del hombre se agravó: comenzó a vomitar y a orinar sangre, por lo que fue derivado al hospital Wenceslao Gallardo de Palpalá.
Después de recibir el alta, su hermana se hizo cargo de él, pero horas más tarde debió ser trasladado de urgencia al Hospital Pablo Soria, donde finalmente falleció al mediodía del sábado.



