El planteo fue realizado por Enrique Farfán, presidente de la comunidad, quien explicó que el reclamo surge “en defensa del derecho de los niños, el derecho a la educación”. Según indicó, la situación ya se había presentado anteriormente. “En esta ocasión nuevamente nos vemos en la necesidad de presentarnos y hacer público nuestro reclamo, porque la situación vuelve”, señaló.
Farfán recordó que el año pasado existía una autorización oficial para que el establecimiento continuara funcionando. “Tenemos aquí una nota donde el Ministerio autoriza para que continúe la escuelita funcionando”, afirmó, al precisar que se trataba de una autorización correspondiente al año 2025.

Sin embargo, explicó que durante ese período los estudiantes debieron ser trasladados a otro establecimiento por la falta de docentes. “En el año pasado, por falta de docentes, los alumnos tuvieron que trasladarlo a otra escuela, pero no por decisión de los padres”, sostuvo.
Uno de los principales inconvenientes, según relató, es la distancia que deben recorrer los estudiantes para asistir a otras instituciones. “Las distancias realmente son distancias considerables, porque los chicos tienen que caminar”, indicó. Además, remarcó que muchas familias viven dispersas en el territorio y que los padres deben atender actividades vinculadas al trabajo rural y al cuidado del ganado.
El dirigente comunitario aseguró que la comunidad cuenta con las condiciones necesarias para que la escuela siga funcionando. “Nosotros como comunidad contamos con los salones, contamos con la energía eléctrica, con el agua, con todo lo que necesite, y estamos para apoyar a los niños, porque sabemos que la educación es lo primordial”, expresó.
La preocupación se intensificó en los últimos días cuando trascendió la posibilidad de que la única docente sea retirada del establecimiento. “Hace una semana más o menos nos enteramos de que había una maestra, pensamos que la escuelita iba a funcionar normalmente, pero de un momento a otro nos enteramos de que parece que se va a cerrar la escuela”, afirmó Farfán.
En apoyo al reclamo también se manifestó Cari Paula, integrante de la comunidad de Agua Blanca Soledad y Malpaso, quien cuestionó la falta de comunicación con los pobladores. Según explicó, actualmente solo tres niños se habían inscripto para este ciclo lectivo.
“En su momento la escuelita tenía más alumnos, por los cambios que se hizo, que desconocemos, terminan siendo este año, se inscribieron tres niños en la escuela”, señaló. También remarcó que el traslado de los estudiantes implicaría mayores dificultades para las familias. “Va a ser el doble o triple esfuerzo, porque los chicos caminan”, indicó.
La referente sostuvo además que la comunidad no recibió notificación formal sobre la situación del establecimiento. “También estamos enterándonos que se están llevando las cosas de la escuela y sin notificar a la comunidad”, afirmó.
Ante este escenario, integrantes de varias comunidades decidieron acompañar el reclamo y solicitar explicaciones a las autoridades educativas. “Vinimos después que nos enteramos de que esta semana, hoy creería que es el último día”, expresó Paula.
Finalmente, los representantes comunitarios adelantaron que buscarán reunirse con autoridades del Ministerio de Educación para obtener respuestas. “Esperamos una buena y clara respuesta de la ministra para eso está ahí, en frente de su poder y su cargo”, concluyó.



