La rápida respuesta de Infantería permitió contener la escalada de violencia y restablecer el orden. Los agresores se habían atrincherado en un domicilio de la zona, por lo que se implementó una estrategia de negociación. Cuatro de ellos depusieron su actitud y salieron voluntariamente, mientras que otros dos fueron demorados tras el ingreso autorizado por la propietaria del inmueble. Se trata de un hombre de 35 y otro de 22 años.

En total, seis sujetos fueron trasladados a la dependencia policial correspondiente, donde quedaron alojados a disposición de la Justicia. El operativo destacó por la eficacia y profesionalismo de la fuerza, que priorizó el diálogo y el cumplimiento de la ley para garantizar la seguridad de la comunidad y la integridad de sus efectivos.