La resolución alcanza al yacimiento Caimancito, operado desde 1979, y señala que hubo incumplimientos graves en los deberes de fiscalización por parte de las autoridades. La Corte consideró que la falta de control permitió daños prolongados en el ecosistema, afectando flora, fauna y fuentes de agua. El fallo llevó el voto conjunto de los jueces Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, y el concurrente de Ricardo Lorenzetti.
Ramón Luna, uno de los impulsores del amparo ambiental desde 2014, declaró a Radio 2 y celebró el fallo, aunque advirtió que “el daño ya está hecho” y pidió mayor conciencia sobre el uso de recursos naturales. Silvia Saavedra, también integrante del grupo demandante, destacó el largo recorrido judicial que llevó más de una década y expresó su preocupación por la contaminación persistente.
El fallo marca un precedente en materia de justicia ambiental.



