Según el testimonio, la joven salió con amigos la noche del 23 de mayo y dejó a su hija de tres años al cuidado de su madre. A la mañana del sábado 24 de mayo, regresó brevemente para ver a su niña, y luego salió a visitar a otras amigas, desde entonces no se tuvo más noticias de ella.

Figueroa llamó al celular de su hija a las 11 de la mañana del sábado, sin respuesta, esperaba poder asistir con Tamara a los festejos del 25 de Mayo. La denuncia se realizó el domingo, cuando la preocupación creció debido a la falta de respuesta a los llamados telefónicos.

La madre de Tamara, expresó a los medios este martes, que su deseo es que los restos óseos no sean de su hija "Para mí la esperanza sigue viva, de que no sea mi hija. Ahí se encontraron ropa de ella, aros, cosas ahí entre medio de la ceniza. Pero bueno, en realidad el ADN es el que va a confirmar el 100%".

Crédito del vivo El Periodista Libre

La investigación policial movilizó equipos especializados en rastrillajes, y el trabajo de las autoridades fue destacado por la familia, que sigue esperando respuestas sobre el paradero de la joven. Durante la búsqueda, se hallaron prendas y pertenencias que podrían pertenecerle, pero el resultado del análisis genético es clave para la confirmación oficial.

Mientras tanto, la madre hizo un llamado a la comunidad para que las familias luchen contra la presencia de elementos que ponen en riesgo a los jóvenes y reiteró su pedido de justicia. Los resultados de ADN estarían la semana próxima, lo que prolonga la incertidumbre y el dolor de quienes esperan respuestas sobre lo sucedido.

Cabe mencionar que en la tarde de este martes a las 16 horas, familiares, amistades y vecinos se concentrarán con el objetivo de marchar en dirección a la casa de uno de los sospechosos.