La empresa contratada por el estado provincial, SIDERA, realizó en diciembre una perforación por debajo de la Ruta 9 para instalar un túnel. Sin embargo, al retirarse, la cinta asfáltica comenzó a colapsar, dejando a la vista un cráter que, según los vecinos, no dejó de expandirse. Aunque Vialidad Nacional intentó rellenarlo en una ocasión, el agujero sigue creciendo y podría llegar a ocupar ambos carriles de la ruta, aumentando el riesgo de accidentes.

Los lugareños aprendieron a esquivar el peligro circulando por la banquina, pero los turistas, desconocedores de la situación, suelen frenar de golpe o "comerse" el bache.

"Cuando la empresa se retiró, ya se veían las grietas. Los camiones frenan sin aviso, en cualquier momento va a haber un accidente", denunció un vecino, quien además explicó que la obra no cumplió con los estándares necesarios: "Tenían que romper el asfalto y cubrirlo con una loseta de hormigón para que la obra quede bien. Pero no duró nada, el caño ya está pinchado y pierde agua".

Esta fallida obra corresponde a la Etapa 1 del proyecto de provisión de agua potable para Tilcara y Maimará, que fue anunciado con bombos y platillos por el gobierno provincial. Sin embargo, lejos de ser un avance, se convirtió en un problema que pone en riesgo a quienes transitan por la Ruta 9.

Mientras los vecinos esperan una solución definitiva, el cráter sigue ganando tamaño y el temor de un accidente grave crece día a día. La pregunta que queda en el aire es: ¿cuándo se resolverá este problema que afecta no solo a los habitantes de Tilcara, sino también a los turistas que visitan la Quebrada de Humahuaca?

Por ahora, el bache en la Ruta 9 sigue siendo un recordatorio de una obra mal ejecutada y un proyecto que, por el momento, no cumplió con las expectativas generadas.