El instrumento señala que la ceremonia a la Pachamama constituye un ritual de origen ancestral, que forma parte de un sistema de reciprocidad entre el mundo material y el mundo espiritual, señalando también que para los pueblos indígenas, las ofrendas tienen un significado de reconciliación con las fuerzas espirituales, tendientes a avanzar hacia el equilibrio de los sistemas naturales, sociales y religiosos.
En ese plano se expresa que "es política del Gobierno vigorizar el rescate de la cultura indígena, acompañando a las comunidades en el camino de la reafirmación cultural, la interculturalidad, la promoción de sus prácticas que se traducen en la conservación del paisaje, el suelo, los rituales, las señas y secretos de crianza".
La Ley Nacional N° 26.891 señala que la Provincia de Jujuy fue declarada "Capital Nacional de la Pachamama", lo que pone en valor una tradición ya arraigada en los pueblos andinos.