Del informe se desprende que en el sexto mes del año, una familia tipo (dos adultos y dos niños) necesitó ingresos mensuales de $29.105,44 para no ser pobre y $12.530,80 para no ser indigente.

Según manifiesta el organismo, la canasta básica alimentaria (CBA) que es la que determina la línea de indigencia, tuvo una variación de 1,6% con respecto al mes anterior y de 66,7% con el mismo mes del 2018.

En tanto que, la canasta básica total (CBT), que determina la línea de pobreza, aumentó en un 2,7% comparado al mes anterior. Esto significa una variación interanual de 67,1%.