En cuanto a los beneficios del equipamiento, el sistema de video vigilancia no solo actuará de manera disuasiva, sino que además brindará una rápida y eficaz respuesta frente a incidentes vinculados a la seguridad pública, a través de la incorporación de modernas tecnologías, en beneficio de la ciudadanía, fuerzas de seguridad, organismos de emergencia y la Justicia.
Asimismo, contará con una Central 911 y red de fibra óptica aérea de 300 Km para interconexión y transmisión de datos de alto rendimiento en San Salvador de Jujuy, con el correspondiente soporte de data center.
Para el posicionamiento de las cámaras, se geo referenció la ubicación según un mapa del delito, a partir de información suministrada por la Dirección de Inteligencia, Operaciones Policiales y la Brigada de la Policía de la Provincia, consensuando criterios en base a la necesidad.
Por otra parte, el sistema prevé el tendido de una red de telefonía IP e Internet, con el propósito de vincular 302 Puntos de Gobierno, entre hospitales, unidades policiales y establecimientos educativos. Esto significa que todos los edificios públicos del Ejecutivo provincial situados en el “Gran Jujuy”, contarán con conexión de datos y telefonía IP.
En cuanto al nuevo edificio 911, concluyó la primera etapa de construcción en base al proyecto ejecutivo realizado por la Dirección de Arquitectura de la Provincia con la ampliación y remodelación del establecimiento donde funciona actualmente el 911.
En la oportunidad, Morales resaltó que “el dispositivo cuenta con cámaras que permiten identificar rostros y matrículas de vehículos, localizar móviles policiales y efectivos de seguridad, también dispone de un centro de comando para responder a la demanda de la comunidad”, y anticipó que “el año próximo iniciaremos la segunda fase de “Jujuy Seguro e Interconectado” que será la herramienta más importante para combatir el delito y resguardar a los jujeños, complementando el trabajo de los municipios”.
El ministro de Seguridad, Luis Martín, a su turno, remarcó que “este megaproyecto se desarrolla desde 2017 con la compañía de ZTE” e incluye “tecnología de última generación que potencia la estrategia de seguridad y prevención del delito en espacio público”. “Se trata de una herramienta clave para combatir con eficiencia el crimen organizado”, al tiempo que ponderó las medidas adoptada con el fin de “evitar una construcción estigmatizante en detrimento de este dispositivo de parte de algunos grupos de la sociedad”.



