Según detallaron, mientras las farmacias deben responder a proveedores en plazos de hasta 15 días, los cobros de las prestaciones llegan con demoras que superan los 60 y 90 días. “Este esquema no solo es inviable, sino que pone en jaque la continuidad misma del servicio”, remarcaron.
La consecuencia ya se percibe en la provincia: dificultades en la dispensa de medicamentos y afectación directa a pacientes, en particular jubilados. El Colegio no descartó un corte en las prestaciones si no se obtienen respuestas urgentes.
El comunicado subrayó que se trata de una crisis de alcance federal, vinculada al aumento sostenido de los costos y a una cadena de pagos quebrada dentro del sistema de salud. Frente a este escenario, declararon una “alerta farmacéutica” y convocaron a las autoridades y actores del sistema a asumir la responsabilidad que la situación exige.
Aun en este contexto adverso, remarcaron que las farmacias jujeñas continúan sosteniendo el acceso a los medicamentos “con esfuerzo, compromiso y un profundo sentido sanitario”, evitando que la crisis impacte de lleno en la comunidad. “El sistema está bajo presión. Las farmacias siguen respondiendo. Ahora es el turno de las respuestas”, concluye el comunicado.
Comunicado completo
El Colegio Farmacéutico de Jujuy advierte que la red de farmacias de la provincia atraviesa un momento límite, con riesgo concreto de desabastecimiento de medicamentos como consecuencia del grave atraso en los pagos de obras sociales y prepagas, especialmente PAMI.
El desfasaje es crítico: mientras las farmacias deben responder a proveedores en plazos de hasta 15 días, los cobros llegan con demoras que superan los 60 y 90 días. Este esquema no solo es inviable, sino que pone en jaque la continuidad misma del servicio.
La consecuencia ya se siente: dificultades en la dispensa de medicamentos, afectación directa a pacientes -en particular jubilados-, y un sistema que empieza a mostrar signos de agotamiento. No se descarta un corte en las prestaciones si no hay respuestas urgentes.
Se trata de una crisis que no es aislada, sino federal, y que tiene como trasfondo el aumento sostenido de los costos y una cadena de pagos quebrada dentro del sistema de salud.
Frente a este escenario, el Colegio Farmacéutico de Jujuy declara una "alerta farmacéutica" y convoca a las autoridades y actores del sistema a asumir la responsabilidad que la situación exige.
Pero también es necesario decirlo con claridad: aun en este contexto adverso, las farmacias jujeñas siguen sosteniendo el acceso a los medicamentos. Lo hacen con esfuerzo, con compromiso y con un profundo sentido sanitario, evitando que la crisis impacte de lleno en la comunidad.
El sistema está bajo presión. Las farmacias siguen respondiendo. Ahora es el turno de las respuestas.



