De acuerdo al último reporte epidemiológico difundido por el Ministerio de Salud de Jujuy, se confirmaron tres nuevos casos en la provincia, alcanzando un total de 12 personas que actualmente cursan la infección. Según explicó el secretario de Coordinación General de Salud, Javier Cadar, todos los pacientes presentan cuadros leves a moderados y evolucionan favorablemente, sin necesidad de internación.

Los nuevos contagios se distribuyen entre Aguas Calientes, con dos casos, y el barrio Alto Comedero de la capital jujeña, donde se registró el primero en San Salvador. Con esta actualización, la provincia contabiliza 8 casos en Aguas Calientes, 2 en Perico, 1 en Caimancito y 1 en la capital.

Refuerzan medidas ante el avance del virus

Desde la cartera sanitaria destacaron que continúan las acciones integrales para contener tanto el dengue como el chikungunya, con un trabajo articulado entre equipos de Atención Primaria de la Salud (APS), hospitales y municipios.

Las tareas incluyen vigilancia epidemiológica permanente, detección temprana de casos sospechosos, investigación sanitaria, bloqueos peridomiciliarios y fumigación en los casos necesarios.

Sin embargo, las autoridades hicieron especial hincapié en la responsabilidad individual y comunitaria. “Sin mosquitos no hay enfermedad”, recordaron, insistiendo en la necesidad de eliminar recipientes que acumulen agua en viviendas, patios y jardines, principal criadero del mosquito transmisor.

Desde Salud pidieron a la población estar atenta a síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza, dolores musculares o articulares, vómitos, dolor abdominal o diarrea.

Ante la presencia de estas manifestaciones, se recomienda acudir de inmediato al centro de salud más cercano y evitar la automedicación, para permitir un diagnóstico y seguimiento adecuados.

Asimismo, recordaron que se encuentra disponible la consulta virtual a través del sistema público de salud, todos los días de 8 a 20 horas.

Finalmente, las autoridades remarcaron que la medida más efectiva para frenar la propagación del virus es el descacharrado, es decir, la eliminación de cualquier objeto que pueda acumular agua y servir como criadero del mosquito.

El uso de repelente, ropa de manga larga y el mantenimiento de espacios limpios y ordenados completan las recomendaciones para reducir el riesgo de contagio en la provincia.