Este jueves en inmediaciones de Plaza Belgrano, referentes de distintos gremios estatales manifestaron que entregaron una nota en Casa de Gobierno rechazando la oferta salarial y la metodología de las mesas paritarias.
La secretaria general del CEDEMS, Mercedes Sosa, cuestionó que la convocatoria “no se negocia nada porque hay una exposición, o sea, hay un comunicado”, y remarcó que “rechazamos la paritaria como nuevamente se dio y en esa misma metodología de imposición este mes”. En ese sentido, indicó que el aumento del 2% otorgado “fue gracias a la lucha de todos los trabajadores y trabajadoras estatales”, luego de una movilización previa.
La dirigente también advirtió sobre posibles interpretaciones del anuncio oficial: “cuando el gobierno de la provincia dice adelantamos el 2%, no está diciendo que aumentaron el presupuesto para pensar en una recomposición salarial”. Además, planteó la necesidad de acceder a información detallada sobre los ingresos provinciales, especialmente vinculados a la actividad minera, al señalar que “no vemos la ganancia de esa producción en, por ejemplo, el salario de los estatales”.
En el sector docente, explicó que el incremento representa entre $30.000 y $60.000 pesos según la carga horaria, y denunció que el abono docente puede alcanzar los $300.000 pesos, lo que equivale al 30% del salario en algunos casos. “Estamos exigiendo respuesta”, afirmó.
Por su parte, Susana Ustarez, secretaria general de APOC, sostuvo que las reuniones realizadas “no podemos llamar paritarias”, ya que fueron breves y sin respuestas concretas. “No basta una reunión de media hora con cada sindicato. Tiene que ser una discusión técnica”, expresó. También cuestionó las mediciones oficiales al señalar que “hay una medición francamente mentirosa”, y contrastó los aumentos salariales del 2% o 3% con subas reales de “15% y más” en bienes y servicios.
Ustarez indicó que la mayoría de los gremios se encuentran en “alerta y movilización” y reclamó “una verdadera apertura al diálogo honesto, con documentación en la mesa”. Advirtió además que, de no haber respuestas, “es una paz completamente precaria”.
En representación del SEOM, Sebastián López también rechazó el incremento salarial y afirmó que el 2% “ya estaba dentro del 10% que estaba presupuestado”. En ese marco, señaló que una familia jujeña necesita $1.450.000 pesos para no ser pobre, mientras que el salario mínimo municipal es de $760.000 pesos. “Nos falta muchísimo para cubrir ese objetivo”, sostuvo.
Los gremios coincidieron en convocar a una marcha de antorchas para este viernes a las 18.30 en Plaza Belgrano de la capital jujeña, en rechazo a la paritaria y en reclamo de una reapertura de las negociaciones con mejores condiciones salariales y laborales.



